Acto por Malvinas en Tierra del Fuego: con críticas a Milei, el peronismo busca mostrar que se pone en marcha para 2027


En medio de los movimientos para proyectar el posible armado de un frente amplio de cara a las elecciones del año próximo, referentes de distintos sectores del peronismo se encontrarán este miércoles en Tierra del Fuego, en la vigilia del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Los actos de homenaje y reclamo por la soberanía de las Islas tendrán en este caso un condimento extra por la foto que funcionará como otro mojón de ese propósito todavía incipiente.

Con Gustavo Melella como anfitrión, de entrada confirmaron asistencia Axel Kicillof y Ricardo Quintela, dos de los gobernadores peronistas más activos en la construcción de una alternativa para enfrentar al oficialismo en 2027. El riojano, sin embargo, a último momento puso en duda si estará según alegó por la condiciones climáticas adversas para viajar en avión.

Para Kicillof la cita funcionará como un nuevo paso en su decisión de explicitar de manera más concreta sus aspiraciones presidenciales, luego del lanzamiento del think tank del Movimiento Derecho al Futuro y el acto en la Ciudad hace dos semanas, el primero fuera la provincia de Buenos Aires. “Lo más importante es generar una fuerza política y una propuesta electoral que nos permita que el gobierno de Milei termine en 2027”, aseguró el gobernador este lunes.

Quintela encadenó reuniones con la intención de erigirse como un “articulador para unir piezas sueltas”, según explicaron desde esa provincia. Hace unos meses el riojano recompuso la relación con Cristina Kirchner con una visita al departamento de San José 1111, luego del desafío trunco a la ex presidenta por la conducción del PJ. “La idea es salir a caminar el país y sentarnos en la mesa de construcción del espacio político”, contaron cerca del gobernador, que se mostró con Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Gustavo Bordet, entre otros legisladores, y luego recibió a Wado de Pedro y Mariano Recalde, dos senadores vinculados a Cristina.

A la vigilia de esta noche en Río Grande -al día siguiente será el acto oficial en Ushuaia- también podría asistir Sergio Massa. El ex ministro de Economía no lo confirmó porque no estaba dispuesto a compartir el acto con Victoria Villarruel, la vicepresidenta que participó el año pasado. “Si está ella, él no va. Se esconde atrás de la gesta de Malvinas para defender represores”, transmitieron desde el Frente Renovador. Villarruel esta vez no irá, porque consideraría que el homenaje quedará desvirtuado con tantas presencias peronistas. “¿Va Alberto Fernández también?”, ironizaron cerca de la ex socia de Milei.

Desde otros sectores del PJ tomaron con alivio la confirmación de que la vicepresidenta no estará en la vigilia. “Mejor, así no se malinterpreta”, celebraron del lado de Quintela. La propia Villarruel dejó correr en privado que no descartaría una confluencia con dirigentes del peronismo no kirchnerista. “La hubiésemos ignorado y punto”, buscaron quitarle relevancia cerca de Kicillof.

Los cuestionamientos a Milei arrancaron en la previa. “El Gobierno le está haciendo mucho daño a la soberanía nacional. Votamos en contra de la posición de países africanos que siempre han acompañado los reclamos de Argentina con respecto a las Islas Malvinas. Cada decisión que toma Milei tiene un costo altísimo”, le dedicó el gobernador bonaerense en la conferencia de prensa para ratificar su posición sobre la expropiación de YPF, luego del fallo favorable de la Justicia de Estados Unidos.

En la vigilia también estarán Victoria Tolosa Paz -una de las diputadas que viene impulsando el armado de los federales-, las massistas Cecilia Moreau y Sabrina Selva, Hugo Yasky y Hugo Moyano (hijo) -ambos alineados con Kicillof-, la cristinista Lucía Cámpora y Natalia Zaracho, del espacio de Juan Grabois, entre otros legisladores y dirigentes.

Los movimientos en el peronismo se activaron a partir de los tropiezos del Gobierno con las revelaciones en torno a Manuel Adorni y el caso $LIBRA, sumado a las dificultades en el plano económico por la inflación que no cede, el consumo con más caída y la preocupación creciente por el empleo. Con Cristina Kirchner limitada por la prisión domiciliaria, otros sectores se lanzaron a la disputa por acceder a un lugar en la mesa de decisiones de cara al próximo proceso electoral.

La visita de Miguel Pichetto a la ex presidenta alentó las discusiones sobre la posibilidad de un frente amplio para enfrentar al oficialismo el año próximo. “Hay conversaciones con todos, pero falta y todavía no conviene hacer nada. Que el Gobierno juegue solo, que así como está le va peor que con algo enfrente”, estimó un dirigente con largo recorrido que las definiciones más concretas comenzarán a tomar forma después del Mundial.

Fuente: www.clarin.com

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